
Empezó en el fútbol grande con Boca Juniors (1962-1965), aunque solamente jugó un partido de 1964, cuando su equipo ya se había coronado campeón. Tras un año sin jugar, en 1966 llegó a Huracán. En 1967 siguió camino por Quilmes y en 1968 pasó a Argentinos Juniors. En 1969 jugó en Kimberley (Mar del Plata), integrando el famoso equipo del Nacional que goleó a Independiente. Se radicó en Mar del Plata para siempre, aunque en 1971 quedó libre y se fue junto a Jorge Davino al León (México). Volvió a la ciudad costera y vivió allí hasta su muerte.